Mesa redonda ‘La imagen internacional de España’
Ana Palacio: “La imagen exterior necesita de la acción del Gobierno para encauzarla. O la hacemos nosotros o nos la hacen”
Thomas B. Stehling: “El Gobierno de Zapatero ha sido débil e incapaz de hacer que España explote todo su potencial como país”
Hermann Tertsch: “Desde que Zapatero llegó al Gobierno vivimos en una deriva peligrosísima dilapidadora de la herencia de la transición”

Navacerrada(Madrid),07.07.10.- La tercera jornada del curso de Política Internacional del Campus FAES 2010 celebrada hoy miércoles, 7 de julio, ha finalizado esta tarde con una mesa redonda titulada ‘La imagen internacional de España’, en la que han participado la ex ministra de Asuntos Exteriores Ana Palacio; el director de la Fundación Konrad Adenauer en España, Thomas B. Stehling, y el periodista Hermann Tertsch. Ha presentado a los ponentes el coordinador de Presidencia y Relaciones Internacionales del Partido Popular, Jorge Moragas.
La ex ministra de Asuntos Exteriores Ana Palacio ha defendido en su intervención el hecho de que “la imagen exterior, que no se construye en un día y se basa en una herencia histórica, necesita de la acción de Gobierno para encauzarla. O la hacemos nosotros o nos la hacen”. En ese sentido, Palacio ha reivindicado un ejecutivo que lo haga “con realismo y pensando en los intereses de España”. “Hacer de vocero de Cuba ante la Unión Europea no lo es”, ha aclarado, ya que, a su modo de ver, “nuestro interés a largo plazo es apoyar los Derechos Humanos”.
Según la ex responsable de la diplomacia española entre 2002 y 2004, el Gobierno ha creado “una imagen de país dividido por la guerra civil que, a pesar de que no se corresponde con la realidad, es la que se tiene en el exterior”. “La atomización de la estructura territorial está influyendo en cómo se nos percibe”, ha explicado Palacio, que ha precisado que “la fragmentación del mercado lastra la competitividad, algo en lo que no podemos decir que tengamos especial buena imagen”.
Para concluir, la ex ministra ha aconsejado que la nueva imagen “empiece a construirse desde la oposición” y que responda a una política “moderna, eficiente, seria y clara en principios y estrategias y flexible en la táctica”.
PRESIONES EXTERNAS
Thomas B. Stehling ha comenzado explicando que en nuestro país “el Gobierno de Zapatero ha demostrado ser débil e incapaz de hacer que España explote todo su potencial como país”. Y ha proseguido diciendo que “en materia económica el Gobierno no ha tomado decisiones hasta que hubo muchas presiones desde el exterior y el resultado de esta forma de actuar es la falta credibilidad a nivel internacional”.
Según el director de la Fundación Konrad Adenauer “la diferencia en el manejo de los problemas por parte de un político depende de la inclinación para reparar o aplazar los mismos”. Y es que, “el que no es capaz de actuar no tiene lugar”. Stehling ha proseguido explicando que en la actualidad “el problema de credibilidad al que se enfrenta nuestro país es consecuencia de la falta de capacidad para actuar y diseñar medidas eficaces por parte del Gobierno”. Además, Stehling ha expuesto que “el verdadero problema de España es el déficit estructural”. Y para atajarlo, según él, hace falta “una élite civil que conduzca al país al liderazgo que España se merece a nivel europeo”.
DE LA IGNORANCIA AL PÁNICO
El periodista Hermann Tertsch, por su parte, ha expresado que “la deriva en la que ha entrado España desde que Zapatero llegó al Gobierno es peligrosísima y el problema es que ha dilapidado la imagen heredada desde la transición, una imagen que era ejemplar y que perduraba durante más de treinta años”. Tertsch ha proseguido afirmando que “el Gobierno de Zapatero se ha marginado el sólo de la defensa de las libertades alejándose de la posición común mantenida por la UE respecto a Cuba”.
Según ha puesto de manifiesto el periodista, “hasta que España llegó a la presidencia de la UE había sido ignorada en política exterior pero el pánico llegó cuando los europeos comprobaron que nuestro gobierno era una anomalía en Europa, a lo que ha llegado guiada por un proceso de ideologización nada moderno”. Finalmente, Tertsch ha concluido afirmando que “Zapatero se siente más cómodo en compañía de un Chávez o de un Ahmadineyad que de Merkel o de Sarkozy”.