Mesa redonda: ‘De nuevo, el Atlántico’

    _ Dzurinda: “La colaboración entre Europa y EE.UU. ha de centrarse en cooperación en seguridad y en el fomento de la competitividad económica”

    _ Serfaty: “La agenda transatlántica del siglo XXI no debería estar marcada por la relación con China y debería atraer a Rusia a Occidente”

    _ Powell: “La crisis ucranio-rusa podría reforzar el vínculo atlántico, pero también podría debilitarlo como pasó con Irak”

El curso ‘La cuenca atlántica: desafíos y oportunidades’ del Campus FAES 2014 ha dado comienzo con una mesa redonda en la que han participado el expresidente y exprimer ministro de Eslovaquia Mikulás Dzurinda y el titular emérito de la cátedra Zbigniew Brzezinski para la seguridad global y geoestrategia del Center for Strategic and International Studies, Simon Serfaty. Presentados por el director del Real Instituto Elcano, Charles Powell, han abordado el estado de las relaciones transatlánticas y el futuro de la comunidad atlántica.

Dzurinda ha destacado que “la colaboración entre Europa y Estados Unidos ha de centrarse en cooperación en seguridad y en aumentar la competitividad económica de ambas regiones”. “Tener un pensamiento transatlántico es tremendamente importante para España y para Europa”, ha señalado, porque, ha dicho, “en estrecha colaboración con Estados Unidos somos más capaces de responder a los desafíos que cuando lo hacemos individualmente”. “La cooperación en seguridad tiene que estar en el top de nuestra agenda de colaboración, así como el fomento de la competitividad. El TTIP, el acuerdo de libre comercio que ambas regiones están negociando, nos da una gran oportunidad”, ha asegurado.

Por otro lado, Dzurinda ha considerado que “los acontecimientos en Ucrania tienen que hacernos despertar a ambos lados del Atlántico”. “Pronto quedó claro que la decisión de Obama de dejar de prestar atención a Europa y preocuparse más por Asia había sido un error”, ha señalado en este sentido. En su opinión, los movimientos de Putin sobre Ucrania se han realizado “más por razones domésticas que como el resultado de ideas estrategias”. “Pero no debemos infravalorarlos, será peligroso cuando Putin se dé cuenta de su pérdida de influencia y poder”, ha advertido. A su juicio, “Ucrania ha decidido pertenecer a Occidente y estoy seguro de que será miembro de la familia europea. Obviamente no inmediatamente, tendrá que cumplir los deberes políticos y económicos como hicimos nosotros en Eslovaquia”.

Asimismo, el expresidente eslovaco ha llamado la atención sobre el problema energético y demográfico en Europa, que, ha dicho, “necesita ser menos dependiente de Rusia, porque Putin está explotando esto”. “Necesitamos nuevos y más diversificados recursos”, ha considerado.

AGENDA TRANSATLÁNTICA
Simon Serfaty ha indicado por su parte que la agenda transatlántica del siglo XXI “no debería estar marcada por la relación con China”, y que debe, además, “no debilitar a Rusia, sino atraer a este país hacia Occidente”. En su opinión, se debe además prestar atención a los conflictos actuales, “el más importante para mí, el de Irán”.

Ha asegurado, además, que “existe una idea trasatlántica frágil”, por lo que haría falta “renovar el diálogo entre Estados Unidos y la Unión Europea”, así como “conseguir el relanzamiento del diálogo UE-OTAN, más relaciones entre ambos lados del Atlántico y acciones incluyentes de los países del Atlántico Sur”. “Si no se actúa ahora en la cuenca trasatlántica, ¿cuándo?”, se ha preguntado.

Charles Powell, en la introducción de la sesión, ha hecho referencia a la crisis de Ucrania y ha destacado que ha puesto en relieve el momento de indefinición que atraviesa la Unión Europea en política exterior y de seguridad. En su opinión, “la crisis ucranio-rusa podría reforzar el vínculo atlántico, pero también podría debilitarlo como pasó con Irak hace algunos años”.