Juegos de poder, de Gloria Lomana 

Reseña de Andrés Amorós, catedrático de Literatura y escritor

Juegos de poder, de Gloria Lomana
Madrid. Editorial La Esfera de los Libros. Noviembre, 2017. 438 págs.

ISBN: 978-84-9164-169-8


Acaba de publicar su primera novela la conocida periodista Gloria Lomana (ya había editado antes el libro El ciclón socialista). Evidentemente, la popularidad de su autora ayudará a que este libro se lea mucho. A ello contribuirá también su tema: se trata de un “thriller” centrado en el mundo del periodismo y de la política en la España actual, con muchos personajes que poseen un modelo real fácilmente perceptible.

Muchos detalles truculentos recuerdan las historias de El padrino, de Al Capone… pero situadas en un mundo que nos cae mucho más cerca. En el prólogo y en el epílogo, la autora recuerda a Fouché, tal como aparece en la magnífica biografía de Stefan Zweig. Eso nos proporciona, en síntesis, una clave muy útil para entender a Marcelo Russo, el protagonista: como Fouché, quiere controlarlo todo; para lograrlo, se dedica a crear una gran máquina de información (y de manipulación de la opinión pública). Lo mismo –añado yo– hizo el nazismo.

Podemos entender a este personaje teniendo en cuenta sus sucesivos modelos: Mario Conde, Berlusconi, Putin, Trump… Sin ningún escrúpulo, Marcelo Russo defiende la “posverdad”, ese peligrosísimo concepto del que ahora tanto se habla. Su incansable actividad está movida por dos claros motores, el poder y el dinero, aunque lo intente disimular bajo la “fermosa cobertura” de que pretende servir a España.

Para conseguir sus fines, Marcelo no duda en utilizar sistemáticamente la mentira, la adulación, los “intereses creados”, el chantaje. Como símbolo de una actitud social, es un personaje malísimo, sin ningún aspecto que lo pueda hacer simpático para el lector. En su lucha por alcanzar el poder, utiliza Marcelo permanentemente a un comisario, a un policía y a la madame de un prostíbulo elegante. En sus empresas periodísticas, establece como dogma inviolable que la verdad no estropee una campaña: “Si tienes que forzar las cosas, las fuerzas” (pág. 46). Nos hace recordar la tan repetida y terrible frase: “Que la realidad no te estropee un buen titular”.

Comienza Marcelo su carrera como hombre público controlando un periódico; luego, un grupo de comunicación. Adquiere una cadena de televisión y pretende llegar a controlarlas todas. Busca la forma de comprar a jueces y a políticos… Se trata de una carrera desmesurada, con un ego enloquecido, que le conducirá inexorablemente a la catástrofe. (Lo dijo un filósofo alemán: “Cuando los dioses quieren perder a un hombre, primero, lo ciegan”).

Su trayectoria nos recuerda un poco –sin su grandeza– al Ciudadano Kane de la maravillosa película de Orson Welles, inspirado, como es bien sabido, en la figura real de Hearst (el instigador, entre otras muchas cosas, de la guerra contra España que concluyó en el Desastre de 1898).

La novela está escrita con técnica eficaz y un estilo periodístico rápido, sin pretensiones, que apresa fácilmente el interés del lector. Utiliza una estructura de muchos capítulos cortos, con títulos (y como lema, una de las frases más llamativas de ese capítulo) que parte de la muerte del personaje y, en un largo “flash-back”, nos cuenta toda su historia. El lenguaje ofrece muchos ejemplos de la jerga coloquial ahora frecuente, sobre todo, en el mundo del periodismo: “Le empoderaba”, “encapsular la noticia”, “alucino con la tipa”, “lo flipo”…

En una novela realista, que quiere ser verosímil, todos los detalles deben ser creíbles. (Ponderaba Virginia Woolf la dificultad del oficio de novelista: “Debe dar a luz personajes adultos, adecuadamente vestidos, hasta el último botón”). Es evidente que Gloria Lomana conoce bien el mundo del que habla: los restaurantes madrileños, las marcas lujosas, las tiendas que están de moda… Todo eso contribuye a que el lector acepte como “normal” esta historia.

Uno de los indudables atractivos de la novela es que creemos reconocer a muchos de sus personajes. En este mundo madrileño de la lucha por el poder, ¿se salva alguien? Hasta cierto punto, algunas mujeres: por venganza, acaban rebelándose contra el protagonista, la dueña del burdel y su esposa. Y sobre todo se salva Pilar, una joven periodista: la única que se le resiste tanto en lo personal como en lo profesional.

La novela de Gloria Lomana se lee con indudable interés; pero también con cierto horror por una razón ya apuntada: nos la creemos, nos parece perfectamente verosímil dentro del mundo periodístico y político de la España actual.

Además de entretenernos, esta historia plantea muchas preguntas: ¿todos nuestros políticos y periodistas son iguales que los que aquí aparecen?, ¿qué hemos hecho para que nuestra democracia se corrompa de tal manera?, ¿cómo se podría evitar este horror?... No son, ciertamente, cuestiones de escasa importancia.

#Política #LIBROSyLETRAS #corrupción #periodismo #poder