Pendiente la depuración de datos definitivos, se puede ya concluir que estas elecciones de mitad de mandato suponen una debacle republicana en toda regla; y, más que republicana, una debacle trumpista. Lo dice todo que el mismo Trump que invitaba a votar “como si yo estuviera en las papeletas”, haya pretendido salvar su responsabilidad –suena tan doméstico– declarando que “si hubiera estado en las papeletas hubiéramos arrasado”. Los liderazgos populistas, como se ve, son inmunes a la coherencia e impermeables a los hechos, incluso cuando estos se manifiestan como baños de realidad.
Hispanoamérica vuelve al centro de la competencia entre Estados Unidos y China por su peso estratégico en recursos, infraestructuras y mercados. El artículo analiza cómo ambas potencias proyectan modelos distintos de influencia sobre la región y plantea la oportunidad de España, por sus vínculos históricos, culturales, económicos y lingüísticos únicos, para convertir esa presencia en una estrategia propia.
La tragedia de Urda se ha cobrado un número inasumible de víctimas. Entre ellas se cuenta Fátima Báñez a quien desde aquí dedicamos nuestro emocionado recuerdo, como buena amiga y colaboradora que fue de esta fundación.
El regreso de María Corina debe ser prólogo –lo más corto posible– de la recuperación las libertades, la restauración de la democracia y la celebración de unas elecciones libres que clausuren definitivamente el paréntesis de sangre y lodo que el chavismo abrió, hace más de un cuarto de siglo, en la historia de Venezuela.
Urge volver a poner límites a un poder desbocado y la mejor manera de hacerlo será, primero, manteniendo la firme exigencia de una transparencia electoral que comienza por el censo y termina en el escrutinio. Y después, llenar las urnas de tantos votos por el cambio que quede masivamente acallado cualquier recelo ante tanta maniobra de quienes han dedicado ocho años a intrigar más que a gobernar.
ANOTACIONES FAES 99
Dice el Gobierno que la presencia en aguas territoriales españolas de barcos de guerra marroquíes, mientras se asaltaba Ceuta, fue “un hecho puntual”. Queriendo decir: aunque nuestra “integridad territorial” era violada también por mar, fue solo un poquito. Como si tales cosas admitieran gradación.
NOTA EDITORIAL CUADERNOS FAES 92
Sí, el 29N tendremos una “ventana de oportunidad” para “cambiar el marco”. Podremos apostar, por fin, por una opción auténticamente representativa. Porque ni el Campamento, ni el Sindicato virtual, ni la Tertulia subvencionada, ni la Prensa orgánica ni la Academia orientada “nos representan”. Ese día acudiremos a las urnas para construir una mayoría parlamentaria sólida que gobierne para todos, sin tener necesidad del BOE para eludir el banquillo.
Este artículo analiza la oportunidad y la responsabilidad de la nueva corriente de gobiernos de orientación liberal que se consolidan en América Latina. Desde su experiencia como expresidente de la República del Ecuador, el autor sostiene que el liberalismo no puede reducirse a reformas económicas, sino que debe preservar el Estado de derecho, la separación de poderes, el pluralismo, la alternancia política y la apertura internacional. El análisis utiliza como referencias comparativas la Transición española y la reciente crisis comercial entre Estados Unidos y Canadá, de agosto de 2026, para argumentar que la defensa de la libertad exige límites al poder dentro de los Estados y capacidad de decisión en sus relaciones internacionales.
Puestos a denunciar las actitudes estercolarias que están ensuciando esta precampaña, El País tenía un amplio surtido donde elegir: la manipulación de la Diputación Permanente, la falta de decoro institucional que convierte la sede del Gobierno en tribuna de arengas, las huelgas generales convocadas contra la oposición, los insultos al Parlamento y las coacciones a los parlamentarios –“nos quedamos con vuestra cara”–, la demagogia desenfrenada desde el Poder… Todo eso lo merecemos tan poco como los gobiernos sin escrúpulos, los partidos sin principios y los periódicos sin espinazo.
«Es necesario un completo cambio de rumbo en la dirección política del país: para que cuando la Nación sea puesta a prueba, todo el mundo tenga muy claro que el Estado responderá.
Urge despejar todas las incertidumbres que nublan el presente de Ceuta, y aquí incluyo también a Melilla en todo lo que he dicho. Pero, sobre todo, urge acabar con las incertidumbres que amenazan su futuro, porque es el de todos.
Dicho de otra manera: Ceuta es España, el futuro de Ceuta es el futuro de España».